Corpoguajira hace un llamado a los habitantes de Riohacha, para conservar y proteger los humedales de la ciudad, los cuales son los encargados de absorber y retener el agua, en temporada de lluvias.
Las presiones antrópicas a las que se ven sometidos los cuerpos de agua Bocagrande y la Esperanza (Riohacha), la transformación de sus rondas, la falta de apropiación de los habitantes en sus alrededores y la poca participación de los mismos en las acciones de recuperación; está afectando de manera negativa el libre flujo de las aguas de escorrentía, provocando consecuentemente inundaciones en algunas zonas de la ciudad perdiéndose su capacidad de carga y por consiguiente a la reducción de su área para el control del flujo hídrico, ya que la sedimentación del sistema de aguas sigue acrecentándose, haciendo eventualmente que se colmaten y desaparezcan como tal, reflejándose en la pérdida de bienes y servicios ambientales como la capacidad de amortiguamiento de inundaciones.
Diferentes estudios, realizados por Corpoguajira y el municipio de Riohacha, señalan los conflictos existentes entre los usos actuales del suelo urbano respecto de los usos potenciales y deseables. El ordenamiento territorial adquiere, en tal sentido, una dimensión estratégica para reorientar la existencia de actividades y los usos incompatibles en todas las zonas de la ciudad y el del perímetro urbano.
“Es importante que los habitantes aledaños a estos cuerpos de agua, sean los guardianes del humedal, por lo tanto les hacemos un llamado para que realicen acciones que permitan su preservación. La desaparición de estos jagüeyes conllevan a la pérdida de bienes y servicios ambientales especialmente la capacidad de amortiguamiento de inundaciones lo que podría generar el desplazamiento de las aguas hacia otros puntos de la ciudad”, explicó Arcesio Romero Pérez, Director General de Corpoguajira.
Como parte de las gestiones adelantadas por la Corporación, el Consejo Directivo de la entidad, aprobó y adoptó el Plan de Manejo del Complejo de Humedales Riíto – Laguna Salá y jagüeyes La Esperanza y Bocagrande, con el fin de lograr una mejor administración y manejo del complejo de humedales, realizó la siguiente clasificación la cual será incorporada al Plan de Ordenamiento Territorial del municipio de Riohacha: zona de preservación y protección ambiental, zona de recuperación ambiental, zona de producción sostenible bajo condicionamientos ambientales específicos y áreas de reconversión ambiental.
Por su capacidad de absorción, los humedales actúan como una gran esponja que retiene el exceso de agua durante los períodos lluviosos, reservándola para las temporadas secas, por lo que regula los efectos prejudiciales de las crecientes de los ríos y los consecuentes riesgos de inundación.






























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